sábado, 1 de febrero de 2014

No son gigantes

 Debería ser fácil de explicar que "natural" no significa "bueno", ni "sano" y que "artificial" no significa "malo" o "tóxico". Que todo es cuestión de dosis y de equilibrios, que todo en medidas inapropiadas, tanto por exceso como por defecto, puede matarte. Supongo que la frase que mejor resume esto me la dijo mi profesora de Tecnología hace mas de veinte años: "En este mundo todo es veneno, la única cuestión es la dosis".

 También debería ser fácil lograr que se entienda que no hay nada natural en un cultivo, que la naturaleza es otra cosa y no da aquello que nosotros queremos. Que cerrar un campo a la proliferación de especies autóctonas para que crezcan aquellas plantas que nos son útiles resta biodiversidad siempre.

 O que prácticamente ninguna planta o animal que cultivamos son naturales, que son especies creadas por nosotros y no en mucho tiempo, como se dice habitualmente. Nada de lo que producimos sobreviviría en la naturaleza real. Son campeones de productividad y consumidores voraces de recursos, nada dados a aguantar en condiciones de competencia. Porque naturaleza es competencia y a nuestras especies les quitamos los competidores por todos los medios.

  O que nada puede producirse sin aporte de recursos, que las plantas comen y beben y eso tiene un coste que, al final, siempre debe pagar alguien. Que si a un campo no lo abonas, los recursos se gastan y te queda una tierra yerma. Y que no puedes pretender abonar con lo que sacas, las maquinas del movimiento perpetuo no existen. Que los nutrientes también los arrastra el agua, que siempre hay pérdidas. Y que el conjunto de campos y explotaciones pecuarias es un sistema cerrado al que le extraemos los alimentos que consumimos. Que es necesario un aporte externo.

 Y no hay manera, no lo logro. Debo ser muy malo expresándome porque no logro hacer entender que las necesidades de alimentación de la humanidad en el presente momento sólo pueden ser solucionadas desde un punto de vista técnico y científico. Que por mucha fe que le pongas no puedes dar de comer a siete mil millones de personas con la agricultura del siglo XIX. O por lo menos no sin devastar el planeta.

 Que los problemas de contaminación de aguas por nutrientes no se solucionan echando abonos "naturales", si no echando abonos en su justa medida. Que el nitrógeno va a provocar los mismos problemas sea cual sea su origen. Y que si echas abonos solubles y agua de más, estos abonos acabaran en los acuíferos.

 Que por mucho abono orgánico y sello ecológico que lleve tu aceite, si explotas un acuífero hasta su extenuación, se salinizará y quemarás la tierra... para siempre. Que el agua no es un bien infinito, que no se puede extraer toda la que haya. Que rompes el ciclo natural del agua, y el pozo se agota o se infiltra el mar.

 Que admiro su pasión y sus ganas. Que soy de su bando, que yo también lucho por una agricultura mejor y mas adecuada. No lo logro, y me quedo mirando como cargan a la lucha por una "agricultura ecológica y sostenible" sin mirar el campo, ni entenderlo. Lo único que puedo hacer es gritar como Sancho "Que no son gigantes, que son molinos" y ver como se estampan.

4 comentarios:

Juan Antonio Orozco Hernandez dijo...

Todo es tóxico, en la concentración adecuada. Y me viene de pronto, el debate sobre si el oscurecimiento global mitiga los efectos del calentamiento global, que se requiere una concentración efectiva para que los bactericidas funcionen y aquella concentración requerida para hacer la diferencia entre intoxicación alcohólica o estar ebrio. Ahora bien, cuál sería la concentración necesaria para producir un daño irreversible en los mamtos acuíferos, pregunto esto (como retórica) debido a que no creo que se dejen las prácticas agropecuarias para explotar el uso del suelo o agua. Muy agradable y reflexiva la lectura.

Creu dijo...

No hay respuestas simples, dependen de como sean los acuíferos de la zona, los cultivos que se estén realizando y la buena o mala praxis de los agricultores. Es un sistema complejo, no hay reglas mágicas que solucionen los problemas.

Anónimo dijo...

Hay un anuncio de leche con calcio que remarca "con todo el calcio procedente de la leche". Porque, como todos sabemos, el cuerpo humano a la hora de asimilar un ion le pide el libro de familia. Y como si esa vaca fuera más natural que una gravera de caliza.

Luchas contra una concepción muy absurda y torcida de la "naturaleza" y "ecología". Buena suerte.

Alb dijo...

El termino "Natural" tiene un significado claro y univoco.... cuando se aplica a los yogures. Significa que no tiene sabores, ni aromas ni frutas.
Para el resto de los casos, no significa absolutamente nada. Se puede aplicar a cualquier producto.

Por ejemplo, la industria quimica sintetiza un precursos de la metionina( un aminoacido esencial) a partir del metano, para luego enriquecer los piensos para pollos( que normalmente andan escasos de este aminoacido).
Los fabricantes, aseguran que su producto es un producto natural. Ya que existe en la naturaleza.... y ademas lo elaboran a partir de gas NATURAL.

Cualquier cosa puede considerarse o no natural. No existe ningún criterio valido que permita discriminar entre natural y artificial.
Es solo una palabra que tienen connotaciones positivas y que por eso los publicistas la utilizan para vender sus productos, pero no significa absolutamente nada.